DÓCTOR ÁLVARO BUENO
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Cáncer Colorrectal

 

Cáncer Colorrectal


1. QUÉ ES EL CÁNCER DE COLON

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El cáncer del intestino grueso tiene actualmente una alta incidencia en países occidentales. El intestino grueso está formado por el colon y el recto. El colon consta de cuatro partes (ascendente, transverso, descendente y sigmoideo). Su función fundamental es la absorción de agua y electrolitos, aproximadamente 1.5 litros al día. La mayoría de estos cánceres se localizan en el colon izquierdo, sobre todo en el sigma.

El cáncer de colon y recto se da sobre todo a partir de los 50 años y es algo mas frecuente en varones. Se desarrolla casi siempre sobre una lesión benigna inicial llamada pólipo, que tarda años en crecer y que sólo en un 5-10% de los casos se maligniza. Se pueden diferenciar diversos tipos de cáncer colorrectal pero en el 95% de los casos se trata de adenocarcinomas.

En España, la incidencia de cáncer colon se ha incrementado en los últimos años, como ha ocurrido, en general, en todos los países industrializados. A pesar de todo, se trata de uno de los tumores más fáciles de diagnosticar y, si se hace precozmente, tiene unas altas tasas de curación.


2. SÍNTOMAS DEL CÁNCER DE COLON

La forma de presentación clínica y los síntomas del cáncer de colon varían en función de la localización del tumor.

  • Los tumores del colon ascendente o derecho suelen causar con anemia crónica debida a la pérdida de sangre, que es la que dará lugar a los síntomas (cansancio, palidez, etc.). La sangre en las heces no es roja, sino más bien oscura, tiñendo de negro las deposiciones.
     
  • Los tumores del colon transverso suelen manifestarse produciendo dolor y síntomas obstructivos aunque cualquier tumor de colon puede ocluir la luz intestinal y originar un cuadro agudo de obstrucción provocando dolor cólico, distensión abdominal y vómitos.
     
  • Los tumores de colon descendente o izquierdo cursan sobre todo con sangre roja en las deposiciones, alteración en el ritmo intestinal (estreñimiento o diarrea) y sensación de evacuación incompleta tras la deposición.

Una complicación poco frecuente del cáncer de colon, pero muy grave, es la perforación intestinal. Si se produce puede dar lugar a una peritonitis que hay que tratar de forma urgente.


3. DIAGNÓSTICO DEL CÁNCER DE COLON

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Se estima que el 90% de los canceres de colon diagnosticados en estadios iniciales tiene curación. Por lo tanto, un diagnostico precoz es vital.

Historia clínica: La entrevista médica es esencial para orientar el diagnostico de un cáncer de colon.  Pueden ser síntomas que orienten el diagnóstico el cansancio, pérdida de peso y de apetito, etc..

Exploración física: La palpación abdominal puede revelar masas abdominales, timpanismo, distensión, etc. Todos ellos signos indirectos de una lesión estenosante del colon. La palidez puede revelar también una anemia crónica desconocida. El tacto rectal es importante para descartar que la lesión esté en el recto bajo y detectar si hay signos de sangrado tumoral.

PRUEBAS COMPLEMENTARIAS:

  • COLONOSCOPIA: es la mejor prueba diagnostica para un cáncer de colon. Revisamos con una cámara toda la luz del colon y podemos extirpar pequeños pólipos o biopsiar lesiones irresecables endoscópicamente.
  • ECOGRAFÍA ABDOMINAL: para descartar afectación hepática.
  • RADIOGRAFÍA DE TORAX: para descartar metástasis pulmonares.
  • TAC TORÁCICO Y ABDOMINAL: es quizá la alternativa más eficaz para descartar afectación hepática y/o pulmonar.  También sirve para evaluar los ganglios del colon.
  • ANALÍTICA CON MARCADORES TUMORALES (CEA y CA 19.9): estos marcadores no son específicos del cáncer de colon y pueden aparecer en otras enfermedades incluso benignas. Sin embargo, son muy útiles para el seguimiento de los pacientes operados y es recomendable determinar su valor antes de la cirugía para poder compararlos posteriormente. 

4. TRATAMIENTO DEL CÁNCER DE COLON

Una vez hemos diagnosticado la enfermedad del paciente y realizado el estudio de extensión, hay que decidir la estrategia terapéutica para conseguir las mayores tasas de curación y facilitar la recuperación del paciente.

  • CIRUGÍA
    A día de hoy el tratamiento fundamental del cáncer de colon es la cirugía. El tipo de resección dependerá de la localización del tumor, de forma que en algunos casos se podrá extirpar la zona de la neoplasia simplemente y en otros habrá que extirpar segmentos mayores que incluyan colon sano.
    A veces, el tumor no puede ser resecado debido a un estadio más avanzado. En estos casos suele ser necesario un tratamiento derivativo para evitar la obstrucción. Se puede colocar una prótesis en el interior de la luz intestinal para permitir el tránsito a ese nivel y aliviar los síntomas, o bien realizar una operación paliativa para prevenir la obstrucción intestinal.
    En el caso de que haya metástasis en otros órganos, suele ser necesario aplicar tratamientos de quimioterapia y/o radioterapia antes de realizar la cirugía en el colon. Tras evaluar la respuesta al tratamiento, se estudiará la posibilidad de extirpar también esas metástasis, procurando quitar toda la enfermedad residual.
     
  • RADIOTERAPIA
    Se emplea en el cáncer de recto, no el de colon. Se puede utilizar antes de la cirugía en el caso de tumores grandes para reducir su tamaño, y también después de la cirugía, a partir de un determinado estadio, para disminuir el riesgo de recidiva del cáncer.
     
  • QUIMIOTERAPIA
    Se puede emplear como tratamiento en el cáncer de colon y de recto a partir de un estadio intermedio tras la cirugía para aumentar la supervivencia. En el caso de enfermedad diseminada (estadio avanzado) también se puede utilizar como quimioterapia paliativa.

5. SEGUIMIENTO POSTOPERATORIO DEL CÁNCER DE COLON

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Tras el tratamiento, la mortalidad a causa de este tumor se debe a la aparición de recidivas locales o a distancia, por lo que ha de llevarse a cabo un posterior seguimiento para detectar estas posibles evoluciones de forma precoz.

Actualmente no existe una pauta definida de cómo realizar este seguimiento. Se suelen realizar de forma periódica los siguientes estudios:

  • Analítica y marcadores tumorales (CEA, CA-19,9)
  • TAC abdominal +/- torácico
  • Colonoscopia

Los marcadores tumorales deben volver a sus valores normales tras la resección del tumor y se recomienda medirlo cada 3 meses. La elevación del CEA es muy buen marcador de recidiva tumoral, y en muchas ocasiones el primer dato que aparece, por lo que si se detecta el CEA elevado se recomienda realizar pruebas para localizar la recidiva (radiografía de tórax, TAC abdominal, gammagrafía ósea, PET...).


6. PREVENCIÓN DEL CÁNCER DE COLON

El cáncer de colon es uno de los tumores más tratables y uno de los que mejor pronóstico ofrece en caso de detectarlo precozmente. Si se detecta a tiempo, se estima que el cáncer colorrectal se puede curar en un 90% de los casos.

Para ello, es preciso activar una serie de medidas preventivas encaminadas en dos sentidos: mejora de los hábitos de vida (prevención primaria) y realización de pruebas de detección precoz (prevención secundaria).

 

PREVENCIÓN PRIMARIA

Tener unos hábitos de vida saludables es fundamental para prevenir el riesgo de padecer cualquier cáncer. Conviene aprender que pequeños cambios podemos aplicar a nuestro día a día para desde hoy mismo reducir el riesgo de padecer este y otros tipos de cáncer.

  • Los alimentos ricos en FIBRA (cereales integrales, legumbres, harinas integrales, frutos secos, hortalizas…).
  • Varias raciones de FRUTA o VERDURA al día.
  • Las CARNES ROJAS y el consumo de grasas en general, aumenta el riesgo de cáncer.
  • AZUCARES: Reduce la toma de dulces y alimentos ricos en azúcares.
  • ALCOHOL: El alcohol es uno de los factores de riesgo más evidentes.
  • TABACO: El tabaco es causante directo e indirecto de gran cantidad de cánceres. No te la juegues, apaga el cigarro.
  • EJERCICIO FÍSICO: Un mínimo de 30 minutos diarios o al menos 3 o 4 días por semana sal a correr, nadar o caminar a buen ritmo. Cualquier deporte es bueno para mantenerse en forma y tener a raya el cáncer.
  •  OBESIDAD: La obesidad y el sobrepeso son factores de riesgo de muchas enfermedades, entre ellas el cáncer. Intenta mantenerte activo y controlar tu peso en función de tus características físicas. Además, te sentirás mejor evitando el sedentarismo.

PREVENCIÓN SECUNDARIA

A partir de los 50 años y hasta los 90 se recomienda realizar estrategias de cribado periódicas para detectar un posible cáncer colorrectal y actuar a tiempo. No has de esperar a presentar síntomas evidentes para acudir a hablar con tu médico sobre este asunto, especialmente si tienes antecedentes familiares que hayan pasado por este tipo de cáncer (uno de cada cuatro casos de cáncer de colon tienen un componente familiar o hereditario). Desde la Alianza para la Prevención del Cáncer de Colon recomiendan realizar las siguientes pruebas diagnósticas:

  • El análisis de detección de sangre oculta en heces cada uno o dos años. Esta sencilla prueba puede disminuir la mortalidad por cáncer de colon entre un 30% y 35% , con lo que se salvarían unas 3.600 vidas al año.
  • La sigmoidoscopia cada cinco años.
  • La colonoscopia cada diez años.